lunes, 23 de mayo de 2011

¡Pase al frente!

¡Llegó el turno, el momento de nuestra presentación, la hora señalada! Ya estamos listos, preparados y prestos a empezar…  Pero ahí afuera, debajo del escenario, mirándonos, evaluándonos y  “esperando que nos equivoquemos” hay… Cincuenta personas!!! Este comentario “esperando que nos equivoquemos” nunca estuvo peor ubicado. Porque el público muy contrariamente a lo que nosotros pensamos, salvo raras excepciones, no quiere que nosotros nos equivoquemos, quiere que nosotros les comuniquemos algo nuevo, algo que aprender, algo que los motive…

De todas maneras, en estos momentos es cuando empiezan a temblar las piernas, el sudor se desliza y corre por la frente, nos recorre un escalofrío por la espalda y “preferimos que nos den un tiro a empezar nuestra presentación”, como dijo un famoso orador.

Esta introducción está destinada a destacar que el público, como no podía ser de otra manera, es otra de las variables que pueden determinar el éxito o fracaso de nuestro discurso. Es el receptor de nuestra comunicación. Por esto es fundamental que nos aseguremos que la recepción del mensaje sea la correcta, sin dar lugar a malos entendidos, o interpretación ambigua del mensaje.

Hay dos opciones que debemos tener en cuenta con respecto al público. El público puede asistir a nuestra presentación de buena gana o de mala gana. Ejemplos:

·         Si nuestra presentación va a estar destinada a comunicar los beneficios anuales de la compañía, la implementación de un nuevo sistema de premios para los mejores desempeños en  Higiene y Seguridad o la elección del premio anual individual por alcanzar el objetivo de Cero Accidentes; será bien recibida.

·         En cambio si la presentación tiene como objetivo brindar los fundamentos  para justificar la reducción de personal de un sector de la empresa en particular, comunicar los resultados de una auditoría realizada en las instalaciones de la empresa, etc., puede provocar que los asistentes no tengan su mejor cara durante nuestra presentación.

Saludos.

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